martes, 21 de febrero de 2012

No fue cemento, fue masa

como si te estuvieras muriendo de frío
como si se te quitara el hambre a todas horas
que al mundo le da igual que estés de morros
le da exactamente igual.
Como debe ser. Que el mundo es muy sabio

deberías saber querida, a estas alturas
que todo se puede arreglar delante de un café
y que te va a saber a gloria
el mejor café del mundo

y puedes seguir haciéndote la importante si te da la gana
pero Saturno va a seguir en su sitio y nadie te va a cambiar el signo del zodiaco
por mucho que quieras

le da exactamente igual
como debe ser.

Te puedes empeñar
te puedes convertir en un par de cómodos zapatos viejos
peor para ti.

jueves, 26 de enero de 2012

(Tí)tesis y antítesis

Resulta curioso pensar que en este mundo adverso y diverso en el que vivimos, asumimos cada día tropecientas guerras que nos suelen quedar bastante lejos, otras tantas extorsiones repartidas por el mundo, y demás morralla  que en absoluto tragamos. Todo eso, por muy lejano (o no) que nos quede, puede -fácilmente- hacernos creer que este mundo es de lo más hostil y que la humanidad y la camaradería hace rato que se fueron de la fiesta, y se llevaron las llaves y no puedes entrar en casa. Pero por otro lado, por muy rencoroso que nos esté el planeta, por mucho escéptico que ande por ahí flotando, ni aquí ni en la China podemos dar ni un paso sin estar confiados, sin SERLO.

Nos pasamos la vida confiando en desconocidos, por no hablar de los no tan desconocidos. Pongamos por caso que vas tranquilamente a la frutería y te llevas una lechuga a cambio de un papelito donde pone 5 euros (lechugas de lujo), que nadie va a llamar a la pasma, ni mucho menos. Es más, nos pasamos la vida fiándonos de nosotros mismos, cuando nos la liamos mucho más que ningún frutero de poca monta.



Igual llega el día anunciado por los Mayas o vete-tú-a-saber-qué, y llegamos a la frutería y nos piden lechugas a cambio de lechugas. O peor, tu mente te pide respuestas a cambio de preguntas. (Y entonces es cuando explota el universo, y los Mayas tenían razón).

Y las lechugas bajan de precio aunque ya da igual.

domingo, 15 de enero de 2012

De nada en general y de todo en particular

Saldré a la calle, paso decidido, la capa de Superman recién lavada, con olor a lavanda y todo. Mientras pensaré en unos cuantos proverbios chinos, escucharé lo último de Ligeti (cuidado, no se te caiga el libro de Beckett de las manos).



Y cuando tenga todo eso debajo de las uñas, alguien se me pondrá delante y sólo sabré decir:
                                                 
                                                        Rebota, rebota y en tu culo explota

sábado, 31 de diciembre de 2011

La jirafa dice mú

¡Feliz Año Nuevo! Feliz. Año. Nuevo. Te dicen, te repiten. Lo siento pero no. Feliz Año Nuevo es mal. Yo no quiero un año nuevo. Que le den al año nuevo. A mí de hecho no me importaría que me mandaran uno usado, que hasta ahora me han gustado.

Feliz-Año-Nuevo es la felicitación más gandula que existe, o cómo ahorrarse un año entero de cuídatemuchos, un año de prósperoblablablabla. ¡Un año! vaya vagancia, fijo que lo propuso un español. El ni-ni de las felicitaciones. Con lo que mola decirle buenrrollismos a la gente, y nos lo queremos ahorrar así de mala manera.

Dicho esto, propongo la plataforma Feliz Hoy, que consiste en dividir el famoso Feliz Año en 365 cómodos plazos para alegría y regocijo de sus familiares y amigos. Todo por el irrisorio precio de dos palabras y sin gastos de envío.


Por cierto,
de los productores de feliz hoy,
de los guionistas de feliz hoy,
próximamente:

Feliz Ahora.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Historia verídica

A un señor se le caen al suelo los anteojos, que hacen un ruido terrible al chocar con las baldosas. El señor se agacha afligidísimo porque los cristales de anteojos cuestan muy caros, pero descubre con asombro que por milagro no se le han roto.

Ahora este señor se siente profundamente agradecido, y comprende que lo ocurrido vale por una advertencia amistosa, de modo que se encamina a una casa de óptica y adquiere en seguida un estuche de cuero almohadillado doble protección, a fin de curarse en salud. Una hora más tarde se le cae el estuche, y al agacharse sin mayor inquietud descubre que los anteojos se han hecho polvo. A este señor le lleva un rato comprender que los designios de la Providencia son inescrutables, y que en realidad el milagro ha ocurrido ahora.
(Cortázar)


A lo mejor nos iba mejor cuando no nos preocupábamos tanto.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Novenodé

-Vaya mierda de asco de pelo, qué asco, qué ascazo.
-(...)Pues a mí me gusta más el pelo de las chicas cuando decís que lo tenéis sucio, porque no sé, está como más...agrupado, como menos plaf.
-Entonces nada, a partir de ahora me lavo el pelo con sidra y azúcar glas, que limpio no, pero dulce estará un rato.




Entre clases y exámenes, pitos y flautas, asines y palacios, me voy despidiendo, que por lo pronto mi voz me ha dado el esquinazo y se ha ido ya para Madrid (que dice que quedamos en el oso y el madroño y si no nos vemos nos llamamos).

lunes, 5 de diciembre de 2011

Escálfame



pero mejor no aprietes